Vino sin prejuicios y mufa

En Suter, camino a la cava…

Para el desayuno: vino.

8:30 me pasaron a buscar y a las 9 estaba en la Bodega Jean Rivier, de origen Suizo y que se encuentra en San Rafael desde hace mas de 60 años, degustamos un rosado y un malbec (si, 9 de la mañana).

El guía  me dormía: era muy temprano y él tenia un tono de voz monótono, ademas ya había escuchado el cuento de las bodegas demasiadas veces desde que había llegado a Mendoza. Todo mejoró después en la degustación (y no por que estuviera borracha, ojo) nos contó sobre algunas cuestiones que hicieron que me despertara.

Si hay temas que generan controversia en el mundo del vino estos deben estar en el top-ten. Empezó hablando del corcho sintético vs corcho de alcornoque, la necesidad de encontrar un sustituto a lo que la naturaleza puede dejar de proveernos algún día. Luego sobre el eterno duelo: botella de vidrio vs tetra brik, comparando a productos tan sensibles como la leche que se distribuyen en tetra brik y no en botella de vidrio (la idea de que no se comercializara mas vino en botella me pareció de ciencia ficción). Y terminó hablando de la tapa corona, la idea de destapar un vino en lugar de descorchar tampoco me convencía. ¿Se imaginan a los sacacorchos como objetos obsoletos?. Obviamente estas cuestiones generan discusión que tienen su base en las tradiciones y costumbres pero si se mira un poquito más de cerca parecería ser un simple problema de apariencia. Será cuestión de empezar a eliminar prejuicios.

Al margen de todos estos cuestionamientos, todos los vinos de Jean Rivier vienen en botella de vidrio con corchos de alcornoque o sintético.

Seguimos, rumbo a la Bodega Suter, que está a unos metros de Jean Rivier. Lo mas lindo, el camino a la cava: un túnel debajo de la bodega de ladrillos antiguos a la vista, muy de castillo medieval todo.

En ese mismo recorrido fuimos a la Olivicola Yancanelo, productora de Aceite de Oliva Extra virgen. Nos dieron unas aceitunitas que vinieron bien para tener algo que no fuera vino solamente en la panza. 

A la tarde me pasaron a buscar para ir a Reyunos. Excursión que no disfrute mucho. Aquel fue el día mufa de las vacaciones y no era casual, ese día me obligaban a olvidarme que estaba de vacaciones: a las 20:30 era mi horario para inscribirme en las materias que cursaría ese cuatrimestre en la facu. Algo tan tonto como eso me tenia de pésimo humor. Me levanté de mala gana, directamente no quería salir de la cama tan temprano. Durante la noche me pegué el susto de mi vida: me desperté sintiendo que alguien quería entrar en mi habitación (vecino de piso que parece que no encontraba su puerta y se propuso probar la llave en todas las habitaciones). Además el ritmo turístico de excursiones de día completo me tenia agotada. La excursión de los vinos tampoco fue algo increíble. Así que durante la mañana mi mala onda, poca comunicación, ceño fruncido, cara de traste -como mas les guste- fue notoria.

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Tanques de acero de Bianchi

Pasamos por la Champagnera Bianchi, que es monstruosa, super industrializada. Aunque, el etiquetado es manual, esas ironías de la vida. Obviamente degustamos champagne y ahora que entendí como  es el método Champenoise para la elaboración del champagne, ver y sentir las burbujitas tiene otro significado.

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Laguna de Reyunos
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Casas de veraneo en Reyunos

Seguimos camino a los Reyunos. Pero antes pasamos por el Dique Galileo Vitale, que como todos los Diques es hermoso. Este dique genera la laguna de los Reyunos. Donde, también al igual que en el Nihuil, hay un club Náutico, casas de fin de semana y camping.

Nos quedamos a la orilla casi dos horas -como extrañe el mate- y emprendimos el camino de vuelta a eso de las 19, pasamos por las ruinas de fortín de San Rafael, que queda en Villa 25 de mayo (que fue donde en realidad, nació San Rafael ) y nos agarró una tormenta de película.

Se viene la tormenta
Se viene la tormenta

El clima en San Rafael era mas tormentoso que en Mendoza, pero acompañaba: me permitía recorrer durante el día pero al final de la tarde se iba al cuerno. No se que habrá sido, tal vez el descansar en el dique, pero por suerte la mufa se me había pasado.

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