Vino sanjuanino y un desierto inundado

Auditorio Ing. Juan Victoria

Noe sabía de mi viaje a Mendoza, y nunca supe si fue ella quien le dio la idea a Elena de llevarnos a las bodegas. Habíamos madrugado y prácticamente no habíamos dormido nada, pero eso no impidió a Elena llevarnos de visita a dos bodegas: La champagnera orgánica Miguel Mas y La Bodega Fabril Alto Verde

La champagnera, totalmente familiar donde todo era hecho artesanalmente. Ubicada a 11 Km de la ciudad de San Juan, en el Valle de Tulum en el Departamento Pocito. La visita fue corta, pero mas que interesante: ¡nos prepararon una botella de Champagne en el momento!. Como muchas Champagneras utilizan el método Champenoise. El guía nos mostró una botella de Champagne con los sedimentos producidos a raíz de la segunda fermentación. De una heladera saco una botella que ya tenia todos los sedimentos en el pico, la coloco en otra heladera que contenía un liquido especial que solo cubriría el pico, para que el contenido de este se congele, la saco he hizo el degüelle* frente a nosotros. ¡Voilà! Teníamos un Nature.

Nos dio a probar y después le agregó el licor de expedición* para transformarlo en un Brut. Y lógicamente lo volvimos a probar.

Estábamos en la cocina de la bodega y yo estaba ebria de sueño y felicidad. Elena y Noe nos acompañaban como si fueran dos turistas más, los chicos de la bodega nos traían uvas del viñedo que estaba cruzando una puerta y nos explicaban todo con lujo de detalles. Abrieron las puertas de su lugar de trabajo -que muchas veces, ademas es la casa- nos invitaron a pasar y nos contaron con pasión y dedicación como hacían el champagne. ¿Qué mas podíamos pedir? …

Probamos el Champagne y ademas un Malbec acompañado con unas uvas confitadas que estaban deliciosas. Tenia la sensación que el extraño habito de tomar fermentados de uva en horas del desayuno se estaba transformando en una costumbre fuera de capital (el viaje a Mendoza seguía muy fresco aun)

Todavía estaba saboreando uvas recién cortadas del viñedo, cuando entramos en Fabril Alto Verde que elaboran vinos orgánicos. Está a pasitos de Miguel Mas (de hecho, si mal no recuerdo en algún momento fueron una sola bodega). Pero a diferencia de la Champagnera, Fabril Alto Verde, es totalmente tecnológica.

Como toda sala de tanques gigantes de acero inoxidable no puedo evitar asombrarme ante su inmensidad y entrar casi en puntas de pie, tratando de evitar hacer ruidos que pudieran perturbar al futuro vino. Mientras nos contaban el proceso de fermentación, la guía hizo hincapié en una característica que las distingue de la mayoría de las bodegas: una de las etapas que tienen en la elaboración del vino es que lo hacen pasar por una etapa de enfriamiento para poder hacer que ciertos cristales -causantes de la resaca- se congelen y así poder extraerlos. Saquen sus conclusiones: ¿vino que no produce resaca?. Confieso que no tomamos tanto como para poder comprobarlo.

Recién habían pasado 4 hs desde nuestro aterrizaje y ya estábamos satisfechos. Nos fuimos a almorzar y luego, mientras Elena dormía la ineludible siesta, nos fuimos a dar un mini paseo por el Parque de Mayo frente a la Legislatura y el ex Casino. Nos desviamos un poco y fuimos al Auditorio Ing. Juan Victoria que tiene una sala con un órgano increíble de 1967 con 3565 tubos. El auditorio, además, tiene dos Foyers (norte y sur) que se usan para todo tipo de exposiciones nacionales e internacionales, aulas totalmente equipadas para los alumnos de Música de la Escuela Superior de Música y un anfiteatro al aire libre. Hermoso.

Parque de Mayo
Parque de Mayo

A las 16:30 salimos camino a San Agustín de Valle Fértil y caímos rendidos…
Lo último que me acuerdo es haber salido de la casa de Noe, pasar por una estación de servicio y nada mas. Cuando volví a abrir los ojos estábamos en medio de la ruta: Desierto, serranías, sed, desierto, ruta, calor…

Elena nos iba contando de los distintos pueblos/comunidades que había a lo largo de la ruta y tierra adentro. Ademas, nos señalo unos arbustos que crecían salpicando el desierto de manchones amarillentos, Elena nos explicó que no era común ver esa vegetación y que había crecido a causa de las intensas lluvias que tampoco eran comunes. Mas tarde, durante nuestra estadía en San Agustín del Valle fértil, odiaríamos esas lluvias. Pasamos por un montón de pueblos, de los que recuerdo: la Difunta Correa, Caucete, Marayes… ¡¡¡el viaje fue eterno!!!

Elena y Noe se hospedarían en la casa de familiares, nosotros teníamos reserva en el único hostel del pueblo. Una vez en el Hostel, esperamos la Cena de bienvenida que no incluía bebida, en el proceso de comprar algo para tomar conocimos al resto de los viajeros del hostel. Lo que llamó poderosamente nuestra atención fue que eran todos argentinos de Buenos Aires. Así fue como conocimos a Ceci, Leo, Lea, Clau y Ale. Con ellos y Noe, conseguiríamos encontrar la manera de sobrevivir la semana santa climatológicamente deprimente que nos toco ese 2008 en San Juan.

 

*El degüelle es cuando se toma las botella y se sumerge el pico de las mismas en un liquido a temperaturas bajo cero, congelando el depósito de sedimentos. Entonces, se destapa la botella y la presión interior del gas carbónico del champagne expulsa la borra congelada.

* licor de expedición: Este licor está constituido por una solución de azúcar en alcohol (que entiendo es el vino blanco del cual nace originalmente el champagne) su finalidad es conferirle al champagne nature las distintas proporciones de azúcar que generan los tipos: brut, seco, semiseco, y dulce.

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